miércoles, 13 de octubre de 2010

Cómo venir a visitarme

Sois muchos lo que habéis dicho "yo voy a verte" y sé que muchos no lo vais a hacer primero por tiempo y segundo, porque no sale muy barato, os voy a explicar más o menos las distintas opciones. Ya quien quiera venir (se ofrece alojamiento gratis) que se saque las castañas del fuego respecto a ahorrarse unos euros.

a) Lo práctico: lo que hago yo. Volar de Madrid a Frankfurt (¡internacional, no Hahn!) y de ahí cogerse otro vuelo hasta Leipzig. Con Luthansa no tienes que coger dos billetes distintos porque es la misma compañía y te deberías ahorrar dinero y disgustos. Eso si, un billete de ida y vuelta sale por 170-190 euros (100 euros por ir hasta Frankfurt y casi otros 100 por ir de Frank a Leipzig). Con otra compañía tradicional (Iberia, LAN Chile) ir hasta Frankfurt te cuesta más o menos igual.

b) Lo más barato: desde Madrid lo más barato es cogerse un vuelo hasta Frankfurt Hahn (Ryanair) y en Frankfurt Hahn cogerse otro hasta Berlín. Ya de Berlín a Leipzig el precio del tren depende de si se coge con tiempo, de en cuál se quiera viajar y en si es una persona o varias. De media podría ser unos 14 euros el billete del tren (pero puede salir por unos 5€). En este caso habría que estar pendiente de los horarios. Y si no me equivoco, Madr- Frank sería de 14:00 a 16:25 . Frank- Berlin a las 16.20 - o esperarse al día siguiente por la mañana-. La vuelta es más fácil, hay vuelo desde Berlín que sale a las 8,20 de la mañana (llega a Frank a las 9,35) y el de Frankf a Madrid sales a las 11,00h. El problema sería la ida pero, como suelen llegar con bastante tiempo lo mismo hasta se podría hacer. El caso es, preguntar o buscarse ir a Berlin pasando por otro lugar que no sea Frankfurt Hahn.

Además, hay un aeropuerto de Ryanair muy cerca de aqui, el de Altenburg. El problema es que creo que sólo está operativo en verano y sólo tiene tres destinos: Londres, Girona y Alicante. Asi que sería ir desde los destinos españoles.

c) Lo cómodo: desde Madrid hay vuelos directos a Berlín pero no suelen ser muy baratos. Y en Berlín, cogerse el tren.

d) La aventura: no creo que salga mucho más barato que la opción b) pero se puede mirar. Si vais desde Madrid a Frankfurt Hahn con Ryanair, allí tendríais que coger un autobús (unos 12 euros) que os lleve a Frankfurt y de ahí venirse tranquilamente en tren hasta Leipzig. Si se coge con tiempo serían unos 30-35 euros y 3:30 horas de tren (en el ICE, que es el rápido). Y si te gusta pasearte, son 6 horas en trenes regionales. Y no merece la pena porque el precio no varía prácticamente (y cogiéndolo con tiempo en los ICE tienes descuento)

Para el tren en fin de semana existe un billete que cuesta menos de 40 euros y sirva hasta para 5 personas y con el que se puede viajar en todos los trenes regionales (no ICE ojo) de Alemania durante ese día desde las 9 de la mañana (y hasta las 6 o algo así del día siguiente). Y además, existe otro que es el de la región que es un poco más barato, se puede usar todos los días también hasta para 5 personas. Lo malo, que tanto Berlín como Frankfurt están en otras regiones y habría que comprar dos.

La página de la Deutsche Bahn (el tren) se puede consultar también en español asi que, aqui os la dejo (para ir a Berlín hay también un tren barato de otra compañía).



sábado, 9 de octubre de 2010

9 de octubre: libertad y fiesta en mis dos "hogares"

"La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra y el mar encubre; por libertad así como por la honra, se puede aventurar la vida y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres".

Fragmento de El Quijote

Hoy 9 de octubre es lo que algunos complutenses se jactan en llamar 'San Cervantes'. Tal día como hoy en 1547 Miguel de Cervantes Saavedra fue bautizado en Alcalá de Henares. Y aunque el resto de España conmemora la muerte de este genio de la palabra cada 23 de abril, cada 9 de octubre mi ciudad se viste de gala (o al menos se vuelve medieval) para celebrar esta fiesta local.

A casi 2300 kilometros también se visten de gala en este día. En Leipzig, que será mi hogar durante casi un año, hace 21 años se inició lo que ha considerado el comienzo de la Caída del Muro: la revolución pacífica de las "Montagsdemostrationen".

Desde el 4 de septiembre de 1898, se realizaban todos los lunes en la Nikolaikirche (Iglesia de San Nicolás) una manifestación: los ciudadanos se juntaban a orar por la paz. En unas ocasiones eran un grupo bastante numeroso, en otras apenas un puñado. Pero todos los lunes, a las 17:00h siempre se alzaba una oración desde éste u otro templo de Leipzig. Y este gesto, fue expandiéndose a otras ciudades de la Alemania del Este como Dresden o Plauen.

Existen muy pocas imágenes de estos momentos en los que, por supuesto que los que se atrevían a asistir a estas oraciones sufrían la represión por parte de la policía del régimen. Pero continuaron hasta el 9 de octubre. Y fue aquí donde nacieron las consigas 'Wir sind das Volk' ("Nosotros somos el pueblo"), 'Auf die Strasse' ("A la calle") y 'Keine Gewalt' ("No a la violencia").

El lunes 9 de octubre de 1989 se había convocado a una manifestación masiva. Incluso, se había convocado a varios prominentes directores de la Gewandhaus. La policía de la RDA esperaba actuar contra esta concentración y tenían todo preparado. Sin embargo, esa tarde se congregó alrededor de la Nikolaikirche una multitud de habitantes portando una vela encendida. Aún no queda claro porqué la policía no intervino ese lunes aunque se cree que fue porque se vieron abrumados por la cantidad de manifestantes portando símplemente una vela.


El año pasado coincidiendo con el 20 Aniversario de la Caída del Muro y de las Montagsdemonstrationen, la ciudad de Wagner celebró lo que han llamado 'Tag der Friedlichen Revolution' (el día de la revolución pacífica). Hoy, Leipzig vuelve a salir a la calle con velas en la mano para conmemorar este gesto que supuso un paso más hacia la libertad y sobre todo, para gritar al mundo que aún quedan zonas en las que hay que luchar por este derecho.

Yo hoy voy a unirme a estos ciudadanos para festejar la libertad. Pero también tendré mi mente puesta en mi ciudad natal en la que, hace 463 años nació un escritor que con sus letras también luchó por la libertad. De su puño salió el personaje de El Quijote, paladín de la libertad tal y como explica Luis Rosales: "Después de muchos años de convivencia alegrísima y morosa con la obra de Cervantes, he venido a pensar que la libertad es, justamente, el eje mismo del pensamiento cervantino…(...). La obra de Cervantes es un esfuerzo inteligible, tenaz y denodado para reedificar la libertad, poniendo al descubierto sus raíces. Ésta es la causa de su projimidad con nuestro tiempo. Ésta es la causa de que Cervantes nos ayude a vivir. Sus errores y sus aciertos nos sirven de advertencia; su conducta puede servir de ejemplo. Para reedificarnos como hombres tendremos que volver a levantar, humildemente, y a ras de tierra, el edificio de la libertad".

Hoy, además de una vela, yo llevaré El Quijote.




miércoles, 6 de octubre de 2010

Die erste Woche: impresiones

Mientras sigue mi búsqueda de casa (aún no he conseguido ver ni una, siempre me llaman dos horas antes para decirme el "ya tenemos compañero, lo siento y suerte"), estoy intentando no volverme loca. Llevo aquí ya una semana (que rápido pasa el tiempo) y aunque ya tengo una cuenta alemana y por supuesto, en el Deutsche Bank (os daría mi número pero sé que exceptuando mis padres nadie va a aportar :p) aún me fatal otras cosas básicas. Tengo que comprar una lámpara, un flexo, cortinas... e incluso, cuadernos y folios. Pero como aún sigo en mi ardua búsqueda, voy poco a poco y dejando que todo vaya pasando.

El transporte:
aqui, como en el resto de Alemania el transporte es caro. Un billete sencillo (que dura una hora) cuesta 2,50 €. Eso si, tienes que validarlo para que sea efectivo (no vale sólo con comprarlo). Además, está la opción de uno que es para todo el día y puedes usarlo en lo que quieras que cuest
a 5€. De momento, yo sólo vi una vez a un revisor y yo ya iba con mi Semesterticket (un ticket para estudiantes que por el módico precio de 81,10 € te permite coger todos los transportes de Leipzig gratis durante el semestre). Aún estoy decidiendo si es útil comprárselo si vives cerca y dispones de una bici (si te cuelas son 40€ de multa... si te pillan). Y aunque hay autobuses yo voy siempre en Strassebahn, en tranvía que es lo más rápido y la infraestructura se basa en 16 líneas. Por supuesto, no hago referencia a moverse en bici porque, como en otras ciudades alemanas y holandesas, nos dan mil vueltas.

La vivienda: tener una vivienda aquí creo que es fácil. Ya que sea digna... Las residencias de estudiantes de aquí (exceptuando la de Paula y creo que es sólo su portal) dejan bastante que desear pero, desgraciadamente y como era de esperar, yo di con la peor. Son todas de la Studentenwerk (institución universitaria para la asistencia social de los estudiantes) pero la verdad es que son mu
y baratas. Yo pago 180 euros pero si consigo ir a la que quiero (es como la mía pero el baño algo mejor y compartiendo con otra persona -y no con dos niñas- y además más cerca) son unos 165 euros. Vamos, que con una visita rápida al Ikea y la compra de un microondas solucionas todos los problemas. Encontrar una habitación barata también es fácil, depende la zona, la gente y como no, la demanda, se puede encontrar desde 160 euros al mes. Lo lógico es pagar unos 230.

La comida: comer fuera de casa puede salir o muy barato, o a un precio más o menos equivalente al español. Si quieres "malcomer", es decir, comer mientras vas de un lado para otro tienes trozos de pizza y salchichas por alrededor de 2€ (e incluso menos). También tienes comida asiática... Ya el café es distinto. Es caro y malo. Pero, como sale barato comer, puedes permitirte esos caprichos
:p. Otra opción es la Mensa, la cafetería/comedor de la universidad. Si eres estudiantes sale muy muy barato. Ayer estuve paseándome por la más grande, que es la que está en mi edificio. Quien esté interesado en todos los precios puede ver este enlace (aunque aún no tengo claro algunas cosas pero creo que el precio del A es el menu 1, el B el menu 2...). En definitiva, que un estudiante puede comer por perfectamente por 2-3 euros. Ya si vas a un restaurante los precios suben pero por 10 euros puedes comer y llenarte (más luego la bebida que eso es lo que es más caro).


En cuanto al supermercado. Yo voy al Lidl, al Aldi y para cosas más importantes a alguno de los "más caros". Los precios, como en España aunque la fruta y la carne sí que es un poco más cara.

La gente: Leipzig es una ciudad muy alternativa, no deja de ser la Alemania del este. Ya nos han dicho que depende a que parte de la ciudad vayamos veremos muchos góticos, alternativos... Lo que sí que hay es muchos niños de parejas jóvenes, algo bastante raro. Hay mujeres que tienen pintan de tener 80 años que van en bici, jóvenes alcohólicos, muchos turcos... Pero al final, todos no dejan de ser alemanes. Por mucho que esto sea el este, tienen la misma mentalidad que sus hermanos del oeste.
Y los de mi master. Somos totalmente multiculturales. Yo aún no he conseguido hablar con todos. Asi que espero que eso se solucione cuando comencemos las clases.

Los horarios: exceptuando los horarios de comidas, al final no es tan distinto de España. Sí que es cierto que a las 20h no puedes ya comprar nada pero hay supermercados que cierran a las 21h y otros dos, que están en la estación principal, a las 22h. Es decir, como en nuestro país. Y además, también abren las tiendas algunos domingos.

Como para hablar de la ciudad necesitaría hacer una entrada entera, lo dejo ya. Eso sí, dejo una foto

viernes, 1 de octubre de 2010

Comenzando...

Ayer fue mi primer día del Introductory Course y por fin, pude hacer varias cosas que tenía pendientes.
De momento tengo ya algún amigo (americanos, británico y bosnia/canadiense y una polaca). Ahora debería estar con ellos en el tour que teníamos por la ciudad pero antes tenía que ir a hacer unos papeles sobre mi casa y de paso, quejarme y llorarles para que me cambien de residencia. Ahm, y también conoci a la boliviana que es muy simpática y a una turca.Ya comenté las razones asi que no voy a volver a relatarlas y ya le dije a la señora que o me cambian o me voy. Dice que hasta dentro de dos semana no tendrá nada (y en todo caso será "quizás").

Sigo sin conocer a una de mis compañeras de piso y la otra es un poco guarra asi que, todo indica que si encuentro un piso pronto me voy a marchar de aqui. Total, aún no pagué nada y siempre puedo decir al banco que no les pase el dinero (ya tienen mis datos bancarios).

Ahora en un rato tendré que ir al centro para unirme a la gente de mi Master y continuar con el papeleo. Luego a la tarde tengo mi primer clase de alemán. Resulta raro que yo, con mi alemán macarrónico, sea una de las que mejor lo hablan (o al menos, que sabe más de la gramática) porque hablarlo... de momento tengo un lío entre el inglés y el alemán que aún no tengo claro qué palabra pertenece a cada idioma. Hoy me dirán a que grupo de alemán pertenezco. Además ya tengo una tandem que conoceré el próximo lunes.

Además, ya tengo el Semesterticket! lo que quiere decir que ya no tengo que seguir colándome en el tranvía de Leipzig. Cada viaje cuesta 2€ y el ticket para todo el día 5€. Realmente no es caro pero como nunca pasa el revisor, pagué sólo el primer viaje (y porque me obligaron). También tengo ya cuenta corriente aunque hasta el próximo viernes no tendré la tarjeta.

Ayer salí a tomar una cerveza con uno de los americanos, la canadiense y el británico. Falto que se uniese otro americano que es también muy simpático. Tras pasar todo el día hablando inglés estaba ya muy cansada y dejé de atender (además, mi inglés es muy bueno pero intentar comprender una conversación de un británico con un americano hablando el uno con el otro -es decir, mirándose- es muy complicado y más a las 9 de la noche) pero esto es todo lo que aprendí:
- A los británicos, americanos y canadienses no les gusta How I met your mother pero sí South Park (o eso les gustaba)
- Muchos saben bastante de los españoles sobre todo, de nuestra fama de borrachos
- Los británicos también saben hacer bromas! Y son simpáticos!
- Les encanta Penélope Cruz (sobre todo a los americanos) y Almodovar pero el británico cree que Tesis es una película snuff.
- Se alimentan bastante bien.

De momento poco más. En cuanto a la ciudad, mi impresión general es que hace mucho frío y sólo hay en los escaparates de las tiendas abrigos y botas (caras y encima de plástico).






miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hallo, wo bin ich?

Desde el Starbucks de una de las calles principales de Leipzig estoy escribiendo... exáctamente desde aqui:

Como era de esperar, yo con la suerte que tengo con las conexiones a internet y las residencias, hasta el día 1 no tengo conexión. Y de wifi puedo olvidarme. He tenido que adquirir un cable de red porque va conectado.... vamos, que Muro de Berlín no tendrán pero si están casi en la URSS. Y el porqué tengo que esperarme hasta el día 1 supongo que es porque empiezo a pagar en octubre (o eso espero).

De todas formas, comenzaré por el principio y recordemos que el lunes me toco irme a dormir sin poder hacer el check-in para el vuelo Madrid- Frankfurt asi que me tocó madrugar aún más.... Y yo, tonta de mi esperando que no hubiese plazas en economy y tener que ir a business.

Por supuesto, mi gozo en un pozo. Pero al menos caí bien al joven del mostrador de facturación que me dejó subir al avión con mi portátil (que menos mal que no pesó) y una maleta de mano de 14kg de peso. Como ponía que el máximo eran 8kg, yo, con mi cara de inocencia e ingenuidad, le expliqué que "el disco duro externo pesa mucho". Ja. Como mi maleta pesaba sólo 18kg me dejó.... (más tarde en el avión descubrí que no era para tanto, que el máximo eran 10kg y no los 8kg que ellos ponían en sus carteles de facturación)

Y me subí al avión. Y ya no puedo decir que nunca me han perdido una maleta. ¡Tantos viajes en avión y tantos aeropuertos recorridos diciendo a la gente "a mi nunca"... que tenía que ser ahora!. Ayer mi avión salió tarde (y eso que ni era día de huelga ni Iberia) pero como todos los aviones en los que yo me subo salen tarde no quise ni preocuparme. Por supuesto, tenía una hora y cuarto en Frankfurt de espera hasta el siguiente vuelo, del que me llevaría a Leipzig. Llegué con menos de 15min asi que eché a correr (aunque tampoco mucho) y yo claro que llegué. Mi maleta fue la que no. Y como lo esperaba, al ver que no salía decidí no estresarme. Me fui para el mostrador y tras darles mi dirección alemana me dijeron que a la tarde la tendría, que la iban a meter en el siguiente vuelo que era por la tarde.

En ese trance conocí a otra española que es quien está aquí a mi lado en el Starbucks. Ella va a estudiar otro master y de momento, gracias a ella tengo contacto con gente.

En la Leipzig Hauptbahnhof (es decir, la estación de tren) me esperaba un alemancito bastante mono que me dió unos papeles del master, las llaves de mi residencia y me dijo un "tienes que coger este metro". Y eso es lo que hice.

No comentaré muy detalladamente mi momento de "va a ser que esto sí que es la Europa del Este" ni mis impresiones sobre la residencia porque, estoy esperando conseguir otra. Sólo diré que aún no conozco a una de mis compis que es de Katajistán (¡que me pasa a mi con ese país!) y que la otra chica es polaca y aunque, un poco rara, es maja. Mañana si el apretado horario de mi master me lo permite intentaré, de nuevo, conseguir un cambio de residencia. Los motivos son varios:

- electrodomésticos y cocina: la española vive un poco más cerca y la suya (que es de los mismos) está totalmente renovada por lo que tiene una placa de cocina normal (de 4 fuegos y no 2) y ¡un microondas!. Su nevera, a pesar de ser Siemens, es normal pero más grande que la mía. Yo tengo simplemente una mierda de nevera medio rota, un mueble que tenía las puertas medio salidas (hoy se las llevó el Hausmeister, es decir, el casero/portero) y aunque el tamaño de mi cocina y mi baño es mayor, no compensa el no tener microondas.

- situación residencia: por muy bien que esté comunicada está lejos y al menos la de la española está a dos paradas de Strasse Bahn (tranvía) antes. Además, vivo en un 8 y el ascensor se queda en el 7. Y un octavo en Alemania con el frío que hace es, aún más frío.

- situación de mi habitación: a pesar de tener un pasillo muy mono, mi habitación se encuentra al otro lado. Es decir, tengo que acceder a través de la cocina y sólo me separa de esta pieza mi puerta. Paso de tener que ir al baño y volver en toalla saludando a mis compis mientras desayunan (sus habitaciones están en el pasillo entre el baño).

Ya me dijo la señora que gestiona la residencia que "mi contrato es de un año (y supuestamente sólo por aceptarlo vía internet ya me servía) y que por lo tanto (según ella) debía permanecer ahí un año. Ya le he dicho que yo elegí otra cosa. Mañana volveré.

Y de momento poco más. Aún no tengo platos pero si un vaso, leche, nesquik y cereales. Vamos que, ¡sobreviviré!






martes, 28 de septiembre de 2010

Despedidas, comienzos y recuerdos

¡Por fin! Ya está una maleta cerrada, otra casi (a falta del jamón y el chorizo) y una caja casi embalada. Siiii en una horas vuelo a Alemania. Mi aventura: hacer un "Master Course". Aún estoy un poco sin creerme que voy a volver a estudiar y esta vez dos años. Uno en tierras germanas; el otro, en polacas.

Pero, aunque no me lo crea, ya llevo unos días de despedidas. En unos casos ha sido tomando un café con nuevas amistades de este año; en otro, con viejas recordando otros viajes u otros momentos delante de una caña; con un simple desayuno con grandes amigos o compartiendo "media palmera"; y con otros, en una simple fiesta en la que se ve a mucha gente pero no se puede hacer caso a nadie (siento que no haber tenido el tiempo suficiente para poder dedicaros muchísimos más minutos). ¡Hay que ver la que montamos cuando en unos pocos meses, en navidades volveremos a juntarnos!

Conmigo me llevo unos cuantos regalitos que me servirán para no pasar frío, para decorar la habitación o simplemente, para acordarme de esa persona. Pero también me llevo muchos otros recuerdos de esos, que muchas veces no sabes ni que existen y que son importantes: llevo unas maletas que me recuerdan el viaje a Nueva York la pasada Semana Santa y la gente con la que estuve, otra que dejé a una amiga para que se fuese a Irlanda y que yo llevé a Londres, un candado para cerrarlas de una travesura que me hicieron hace muchísimos años (al comenzar la uni) por mi cumpleaños, un gorro para la lluvia del que seguro que quien me lo regaló casi ni se acuerda, unos collares y unos pendientes que, aunque no me ponga mucho en Madrid, sé que fuera los voy a usar y me van a recordar a otra persona querida, e incluso la chochera, que me compré en el viaje a Cuba justo antes de embarcar con mis amigas; un libro que me regalaron este año por mi cumple; un bolígrafo y una linterna de mi ex curro; la libreta que me regaló una gran amiga y el cuaderno que me regalaron en un pase de prensa de cine; esa bandera de la UE de la semana en Estrasburgo... Son muchos los recuerdos físicos que me van a acompañar en esta nueva etapa pero también los sentimentales. Como esas miradas, risas y abrazos con los amigos. O simplemente el recuerdo de esa cañita en ese bar de siempre...

Ahora es el momento de hacer nuevos. De crear otros mientras los que quedan aquí siguen creando los suyos. Y dentro de poco, ¡los compartiremos! Y si no, ¡ya llegarán otros con los que compartirlos! Muchas veces nos da miedo irnos porque tememos que nos olviden pero el ser humano está lleno de recuerdos y si sabes verlos, ahí quedará siempre esa persona (y quien no... ¡pues puerta!)

Despedirse es triste y todos nos llevamos muchos recuerdos. Sin embargo, ¡siempre tendremos la felicidad de esos nuevos comienzos en los que, en persona o virtualmente, nos acompañaremos! Porque como dice una amiga "sigue nadando". Y seguiré (y seguiremos).

PD. Gracias por esos recuerdos!

miércoles, 1 de septiembre de 2010

la vaga se va....

Hoy es el primer día en mucho tiempo que me he levantado y no he mirado las alertas de infojobs, periodistas... que me llegan al email. Porque resulta, que de vez en cuando, las cosas salen. Eso sí, como siempre, a su manera.

Hace un año vi un máster muy interesante pero decidí esperarme otro curso para intentar conseguir una beca para el máster y porque, en ese momento estaba disfrutando de lo que consideraba una buena oportunidad laboral. Así que ya, de cara al curso 2010-2011 mandé los papeles del máster.

A últimos de julio de este año, me avisaron del máster comentándome que "in your case the final decision on the admission has not been taken yet". Y que el 31 de agosto se pondrían en contacto conmigo. Es decir, que no tenía plaza a menos que otro alumno decidiese que no merecía la pena pagar el máster y lo rechazase.

Mientras las vacas asturianas mitigaban mi frustración opté por seguir buscando másteres interesantes. Y en el caso de no encontrar ninguno fuera, quedarme en España haciendo un MBA mientras intentaba que saliese algún trabajillo.

Dicen que quien busca, encuentra. Así que encontré varios pero sólo de uno estaba el plazo abierto (el resto tenía que esperarme hasta el spring semester, que era otra opción). Mandé todos los papeles, a falta de la carta de recomendación académica, imposible de conseguir en el mes de agosto (¿qué profesor mira el correo en agosto?). Finalmente, conseguí una contestación: tres líneas mal escritas en inglés. Desde la secretaría del master me pidieron que el profesor escribiese más y le mandase directamente a ellos el email. Como los milagros sólo ocurren una vez, el profesor optó por ignorarme. Ayer terminaba el plazo.

Y cuando sobre las ocho de la noche iba a buscar a mi nuevo compañero de jogging iba yo pensando "vaya mala suerte que tengo. De un máster me dijeron que no en julio, del otro me lo van a decir ahora.... ¿Cuál tendrá que ser mi nuevo plan? Porque trabajo poco hay (aunque ya el mercado va moviéndose) y mi intención era seguir formándome.

Justo sobre esa hora entraban en mi correo dos emails con la confirmación que me habían aceptado.

El 30 de septiembre tengo que estar en Leipzig. Y el próximo año (es un máster de dos años) en Wroclaw, que no, no es Varsovia sino Breslavia.

Asi que, sólo tengo que decir que ¡me voy a dar envidia a los blancos alemancitos con mi rico moreno asturmadrileño!